5 dilemas y dificultades habituales en la crianza

¡Muy buenas! 

El otro día, en mi sesión de estudio estuve leyendo a Osho. 

Para quiénes no le conozcáis, Osho (o Bhagwan Shree Rajneesh) fue un gurú espiritual muy importante de finales del siglo pasado. Hay un documental muy interesante en Netflix sobre él: «Wild, wild country» os lo recomiendo 100%.

En una parte de su Libro del niño trata dilemas y dificultades con las que los padres y madres se encuentran a la hora de criar a sus hijos/as a las que él da respuesta. Hoy quiero dar mi visión sobre estas cuestiones. La aportación de Osho me parece fascinante pero, como es normal y como bien diría él, no tengo exactamente la misma perspectiva y me gustaría aportar mi granito de arena a estas dificultades tan comunes con las que se encuentran las familias. 

He hecho una recopilación de las que creo que son más recurrentes hoy en día, espero de corazón que puedan ayudar.

¡Empezamos!

«No me pongo de acuerdo con mi pareja a la hora de educar a nuestros hijos»

Es normal que haya discrepancias en la pareja, no sois la misma persona y por lo tanto no tenéis la misma visión de las cosas. Ahora bien, sois un equipo y tenéis que trabajar en conjunto y llegar a acuerdos saludables siempre pensando en qué es lo mejor para vuestro hijo/a, para ello recomiendo hablar los temas en cuestión a solas, en un ambiente relajado y por supuesto sin intenciones de «ganar» o tener razón. Es importante tener siempre en mente el interés superior del niño, ya que es de su educación de lo que se trata. 

Acordad entre vosotros cuáles son los límites que queréis poner, son muy importantes, cuáles son las normas de convivencia en casa, etc., eso ayudará a crear un ambiente familiar estable y sano.  


«No quiero repetir los patrones educativos de mis padres»

Consciencia, es lo básico para lograrlo. Si ya estás identificando en ti patrones desfasados o tóxicos, enhorabuena, estás en el primer escalón. Lo siguiente es parar: cada vez que te encuentres a ti mismo/a haciendo o diciendo algo que no concuerda con el estilo educativo que quieres llevar, sé consciente de ello, para y recuerda por qué no quieres actuar así. Reflexionar sobre ello te ayudará, y si lo escribes mucho más. Piensa en alternativas, piensa cómo te habría gustado que actuasen contigo en esa situación, la respuesta ya la tienes, solo sé realista y confía en ti.


«Siento que vivo a través de mi hijo»

Esto es algo muy habitual, y difícilmente podemos hacernos conscientes de ello. Estoy segura de que los estás haciendo lo mejor que puedes y sabes, y por supuesto quieres lo mejor para él/ella. 

Sana heridas de tu infancia, comprende la persona que es tu hija/o, no es tu «yo» infantil, es alguien diferente a ti, con sus propios gustos, características y cualidades. Admira lo especial que es porque no se parece a ti y respetale por ello, apoya sus decisiones y valida sus gustos.


«Mi hijo tiene características y comportamientos que no me gustan»

Esto no es más que un reflejo de lo que no te gusta de ti mismo/a. Y recuerda que cualquier «mal comportamiento» (no me gusta llamarlo así) es una llamada de atención porque hay una necesidad, emocional en la mayoría de casos, que no está siendo cubierta. Los niños no saben expresarse como los adultos (a veces ni nosotros mismos sabemos expresar con claridad lo que queremos o necesitamos), por lo que recurren a sus propios recursos: pegan, muerden, tienen «rabietas», incluso tienen retrocesos en el control de esfínteres. 

Investiga la causa de esto, quizás no estás dedicando el tiempo que necesita a estar con él/ella, quizás tu lenguaje corporal no le transmita la calma que necesita o cualquier otro motivo. Para y escucha lo que te está diciendo sin palabras.


«Cuando surge algún conflicto acabo gritando»

Solo quiero decirte que es algo normal. Probablemente te hayas criado en eso, como la mayoría de las generaciones anteriores. Antes no había ni conocimiento ni ganas de cambiar el estilo educativo (al menos aquí en España), por lo que la mayoría de los ahora adultos ha recibido gritos por parte de sus progenitores en más de una ocasión.

Te has dado cuenta del error y eso es estupendo, puedes trabajar en ello a diario, haz respiraciones por la nariz todos los días, solo te llevará 5 minutos y vas a notar una gran diferencia a lo largo de los días; puedes hacerlo en cualquier momento, especialmente en aquéllos en los que veas que estás a punto de perder los nervios. Respira, entra en tu calma interior y empieza a resolver el conflicto de una forma más saludable para todos.

Si te sientes identificada/o con alguna de estas cuestiones y no sabes cómo abordarla, tengo una solución para ti. En mi maleta tengo recursos emocionales y educativos que con mi plan de coaching educativo podrás ir aplicando poco a poco. Puedes acceder a él en el apartado de Coaching educativo de mi página web.

Y recuerda que si tienes cualquier duda o consulta puedes enviarme un mail a info@martaeducadoraemocional.es o puedes escribirme por redes sociales: IG @marta.educadoraemocional y FB Marta Educadora Emocional. Si conoces a alguien que pueda interesarle este artículo no dudes en compartirlo.

¡Feliz semana!

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