Descubre tus «drivers» o motivadores

En esta cuarentena muchos de nosotros hemos profundizado en nuestro crecimiento personal, otros han dado sus primeros pasos en el maravilloso mundo del autoconocimiento, y es que somos muchos los que cada vez más estamos interesados en el desarrollo personal y en conocernos a nosotros mismos para poder vivir la vida que queremos sin limitaciones mentales. Ya lo dijo Shakespeare:

«De todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo»

Descubrir cuáles son tus motivadores o «drivers» te ayudará a conocer tus patrones de pensamiento y cómo éstos influyen en en nuestra forma de pensar, sentir y comportarnos. Estos patrones internos se remontan a nuestra infancia y representan todo aquello que escuchamos de pequeños de nuestras figuras de autoridad, normalmente nuestros padres y profesores. De niños interiorizamos las exigencias y expectativas de esas autoridades y las integramos en nuestro ser, así que dependiendo del entorno en que nos criemos desarrollaremos unos motivadores personales u otros. 

«Los niños no lloran», «Eres muy lento con tus tareas», «Si suspendes no llegarás a nada»,  «Cuando sonríes caes mejor»…  ¿Te suena haber escuchado alguna de estas frases en tu infancia? Muchos de nosotros hemos interiorizado estas afirmaciones intentando cumplir con las expectativas de nuestros padres o profesores y las consideramos nuestras, hasta tal punto que se han convertido en nuestro motor de actuación. Se trata de un proceso totalmente inconsciente que nos lleva a actuar de manera automática según los patrones de pensamiento de esas figuras de autoridad, y que probablemente no nos sirvan a nosotros en nuestro día a día. 

Afortunadamente hoy en día cada vez hay más personas conscientes (en el sentido del Mindfulness) que son capaces de identificar esos patrones de pensamiento y sustituirlos por unos propios. Para echarte una mano con este proceso de reconocer patrones y por consiguiente cuáles son tus motivadores, te dejo por aquí los 5 motivadores más comunes según Taibi Kahler y algunas sugerencias para que no controlen tu vida, sino que puedas utilizarlos en tu favor:

Motivador ¡Sé fuerte!

«Evita expresar tus emociones, no te muestres vulnerable, debes poder con todo, no confíes en nadie…» Cuando interiorizamos estos mensajes desde pequeños nos creamos una coraza, no permitimos que nadie nos ayude -porque somos fuertes- y no nos permitimos sentir debilidad. 

Si este es tu motivador…

Permítete recibir ayuda, empieza a colaborar en pequeñas cosas cotidianas con alguien de tu entorno. Algunos mantras que puedes repetir a diario para que tu motivador no tome el control de tu vida: «Me permito experimentar emociones. Confío en las personas. Está bien pedir ayuda.»

«No cometas errores, controla todo lo que puedas, sé correcto en todo lo que haces, debes ganar y sacar la mejor nota…» Esto es lo que escuchamos y que al final acabamos diciéndonos a nosotros mismos porque estamos más que convencidos de ello, lo que nos lleva a nunca estar satisfechos con lo que hacemos porque pensamos que podríamos haberlo hecho mejor.

Si este es tu motivador…

Empieza por asumir que todo está en constante cambio y que no vas a poder controlarlo todo. Cuando cometas un error, no te castigues por ello e incluso ríete de ti mismo. Algunos mantras para que tu motivador no te controle: «Todo es perfecto tal y como es. Soy suficiente. Me permito cometer errores y aprender de ellos.»

Motivador ¡Sé perfecto!

Motivador ¡Complace a los demás!

«Sé amable, la felicidad de los demás es más importante que la propia, si sonríes caerás mejor a tus amigos…» Este tipo de mensajes nos crea una dependencia a la aprobación de los demás y nos crean mucha dificultad para poner límites o decir que no.

Si este es tu motivador…

Respétate a ti mismo cuando no quieras hacer algo, decir que no es un acto de valentía y amor propio. Los mantras que te pueden servir para no dejarte controlar son: «Mis necesidades y mis opiniones son importantes. Me respeto y pongo límites. Puedo sentirme bien si alguien no está de acuerdo conmigo.»

«Eres muy lento, cualquiera lo haría más rápido, no te va a dar tiempo a hacerlo todo…» Estos mensajes nos llevan a estar en acción de manera continuada sin parar para que podamos hacerlo todo. Al interiorizar todo esto nos sentimos continuamente poco productivos o nos puede llevar a asumir demasiadas cosas al mismo tiempo.

Si este es tu motivador…

Toma todo el tiempo que necesites cuando hagas algo por ocio o placer, disfruta de lo que no es trabajar o ser productivo de manera consciente y sin prisa. Algunos mantras que pueden ayudarte a no estar pendiente del reloj: «Mi tiempo me pertenece. Me permito disfrutar del presente. Puedo tener tiempo de ocio.»

Motivador ¡Date prisa!

Motivador ¡Esfuérzate!

«Sin esfuerzo no hay recompensa, a mí nunca me han regalado nada, si no lo has conseguido es que no te has esforzado suficiente…» Con estos patrones de pensamiento se crea una idea en nosotros de que solo conseguiremos alcanzar una meta con sacrificio y sufrimiento, y que si no es así no habremos dado lo mejor de nosotros. 

Si este es tu motivador…

Incluye en tu día actividades simples, fáciles y divertidas y disfruta de ellas, y si puedes comparte la experiencia con alguien a quien aprecies. Con estos mantras podrás poco a poco aprender a relajarte y a no ejercer tanta presión sobre ti mismo: «Puedo esforzarme sin sacrificar mi bienestar. Me permito hacer un descanso cuando lo necesito. Disfruto de mis logros.»

¿Cuál o cuáles son tus motivadores? ¿Te has sentido identificado con los patrones de pensamiento relacionados? Cuando integraste en tu personalidad (de manera consciente o inconsciente) estos motivadores el objetivo era ayudarte y motivarte para conseguir más éxito, seguridad, reconocimiento o afecto. Ahora el paso importante es ser consciente de ellos y ver qué te sirve y qué no, limitar aquellos patrones de pensamiento que te resulten incómodos o te afecten a tu bienestar  y utilizar tus motivadores en tu favor.

¡Cuéntame cuál es tu motivador en comentarios!

2 comentarios en “Descubre tus «drivers» o motivadores”

  1. Yo no me he reconocido en ninguno de los motivadores que has explicado y por más que pienso no recuerdo más que una consigna que me fue muy repetida: «sé valiente», siempre relacionado con las enfermedades y vacunaciones por la que pasé en mi infancia.
    Pero en cuanto me dí cuenta que no tenía que ser valiente y que tenía derecho ha protestar si algo me dolía, empecé a quejarme.
    No sé si éso es un motivador. Y aunque me queden restos, lo sé que están ahí por que a veces los noto, no sé en qué medida afectan a mi personalidad. Así que no sé qué tengo que cambiar para que se deshagan los restos que me estén influyendo en mi actual personalidad.

    1. Estos motivadores son los más comunes, seguro que hay tantos como personalidades. Para que una de esas frases sea un motivador deberías identificarte con ellos de algún modo, tú cuentas que ya en tu infancia no te identificabas con la consigna «sé valiente» y entonces actuabas según tus sentimientos. Es un acto de rebeldía muy valioso que hiciste en tu infancia, pues no quisiste negar tus sentimientos, así que ¡enhorabuena por ello!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *